El Medio Es El Mensaje

Artículo de Rollo Tomassi, The Rational Male

rollo - the medium is the message

Odio el término “Señales Mixtas” o “Mensajes Mixtos”. En la mayoría de los casos, no hay nada de “Mixto” en lo que se está comunicando, más bien se trata del fracaso (ya sea intencional o no) de interpretar bien lo que la mujer está comunicándole al hombre. El tipo promedio tiende a entender exactamente lo que la mujer está insinuando con sus palabras, pero se necesita práctica para leer su comportamiento correctamente, y después aún más práctica en autocontrol para actuar en conocimiento de esta interpretación. Cuando una mujer va de fría a caliente y de vuelta de nuevo, ESO ES el mensaje – tiene remordimiento por lo que pasó entre ustedes, no eres su prioridad, está deliberando entre ti y entre lo que está percibiendo como mejor opción, te veías mejor cuando ella estaba borracha, etc – (…) su titubeo ES el mensaje, y la manera en que se manifiesta. 10 citas antes de tener sexo? ESO ES el mensaje. Cancela planes? No cumple promesas? Demuestra interés fuerte y luego interés débil? Eso ES el mensaje.

Las mujeres que tienen alto interés en ti, no te confundirán. Cuando una mujer quiere coger contigo, encontrará una manera de coger contigo. Si está fluctuando entre desearte y después no, déjala de lado y preocúpate de otras citas. Si finalmente se decide, y opta por perseguirte, tú seguirás dentro de tu marco mental, y mantendrás el valor de la atención que le estás prestando. Cuando estás pacientemente perdiendo tu tiempo, preguntándote cual es la fórmula mágica que la atraerá, es cuando cedes a su dinámica. La necesitas más que ella te necesita a ti, y ella dictará los términos de la relación.

Lo que la mayoría de los hombres interpretan como “señales mixtas”, o comportamiento confuso por parte de una mujer, se debe simplemente a su incapacidad (sea cual sea la razón) de interpretar con exactitud por qué está portándose de esa forma. Normalmente esto se debe a que el chico está tan encantado con la chica, que prefiere tolerar ciertos comportamientos, en vez de verlos por lo que realmente son. En otras palabras, es mucho más fácil decir que se trata de “señales mixtas”, o recurrir a la antigua “sabiduría” de lo caprichosas e difíciles de conocer que son las mujeres, cuando en realidad es una justificación para mantenerse “en el anzuelo”, por decirlo así, ya que no tienen opciones verdaderas viables con otras mujeres en sus vidas. Una mujer con gran interés por un hombre, no necesita (y no se siente motivada a) comportarse de una manera que comprometa su relación con él. Las mujeres siempre harán sus “pruebas de choque”, y los hombres pasarán o fallarán acordemente, pero un test es más fácil de reconocer cuando consideras el contexto en que se está ejecutando.

En la mayoría de los casos las mujeres están diciendo la verdad completa con sus acciones, solo que lo están comunicando de una manera que los hombres no pueden o no quieren entender. Como estudiante del comportamiento humano, creo firmemente en el principio psicológico de que la única manera de determinar la verdadera motivación y/o intención es observando el comportamiento del individuo. Todo lo que tengo que hacer es observar el comportamiento y sus resultados, para deducir la intención. Una mujer comunicará una gran riqueza de informaciones y verdades hacia el hombre, siempre que este esté dispuesto a aceptar su comportamiento como punto de referencia, y no sus palabras. También tiene que entender que la verdad que está sugiriendo con su comportamiento muchas veces no es lo que él quiere aceptar.

Nos ponemos frustrados, por que las mujeres se comunican diferentemente a nosotros. Las mujeres se comunican encubiertamente, los hombres se comunican abiertamente. Los hombres expresan información, las mujeres expresan sentimiento. Los hombres prefieren el contenido, las mujeres prefieren el contexto. Una de las grandes confusiones fomentadas por el feminismo en el último cuarto de siglo es la expectativa de que las mujeres son igual de racionales e inclinadas hacia la resolución analítica de problemas que los hombres. Esto es el resultado de una mentalidad igualitaria, que trata de convencer a los hombres de que las mujeres se comunican de igual forma que los hombres. Esto no significa que las mujeres no sepan resolver problemas, pero ignora completamente la realidad sobre la manera preferida de comunicarse de ellas.

Hay muchísimos estudios científicos que ilustran la capacidad femenina de tener formas de comunicación excepcionalmente complejas (hasta el punto de demostrar de que sus conexiones neurológicas están conectadas de manera diferente), y estos estudios son triunfalmente presentados en los medios feminizados, como demostración de los méritos innatos de las mujeres, sin embargo como hombres, esperan de nosotros que aceptemos que “ella dice en serio lo que dice, y dice lo que quiere decir”.  Aunque hay varias mujeres que creen que esto es una especie de prueba de su superioridad, esto no necesariamente significa que lo que están comunicando es más importante, o que su manera de comunicarlo es más eficiente, solamente significa que tienen mayor capacidad de entender las matices de la comunicación que los hombres. Una de las mejores ilustraciones de este cambio generacional de género se puede observar en el método de comunicación de las mujeres “fuertes”  que podemos ver en las obras de ficción de hoy en los medios. De donde sabemos que es una mujer fuerte? La primera pista es que ella se comunica de manera directa, masculina, centrada en la información.

No tienes que ser clarividente para entender la comunicación indirecta de las mujeres, necesitas ser observador. Esto muchas veces requiere una paciencia que la mayoría de los hombres simplemente no tienen, así que califican a las mujeres de caprichosas, engañosas o conspiradoras. Hasta para los hombres observadores, que toman nota mental de lo que está pasando a su alrededor, les parece ineficiente e irracional. Como no va parecerlo? Somos Hombres. Nuestra comunicación es (generalmente) basada en información, deductiva y racional, esa es la comunicación transparente de los Hombres. Directo al grano, resolvamos el problema y vamos por el otro. La comunicación de la mujer parece loca, es una forma altamente disfuncional de comunicación… para ser más específico, es una forma infantil de comunicarse. Eso es lo que hacen los niños! Dicen una cosa y hacen otra. Hacen pataletas. Reaccionan emocionalmente ante todo.

Sí, es así. Y en la mayoría de las veces, consiguen lo que realmente quieren – atención. Las mujeres son locas, pero es una locura calculada. La comunicación encubierta nos frustra de la misma manera que la comunicación directa frustra las mujeres. Nuestro lenguaje no tiene gracia para ellas, por eso les parecemos brutos o mínimo simples. Nosotros filtramos por información que podemos utilizar, no los detalles sutiles que hacen que la comunicación sea divertida para las mujeres. Esta es la misma razón por la que vemos a la comunicación femenina como algo confuso, hasta aleatorio. La diferencia está en que nuestra confusión y frustración le beneficia a ellas. Mientras las mujeres  mantengan la percepción de ser creaturas “inconocibles”, caprichosas que los hombres nunca entenderán (pero siempre podrán perdonar), pueden operar sin trabas hacia sus objetivos. “Tontito, nunca entenderás a las mujeres, mejor ni trates” (…). Una vez que aceptes esto, ella se ganó una licencia por vida para hacer de las suyas. El mito de la “Mística Femenina”, que es el privilegio de la mujer (cambiar de opinión), depende enteramente de esta comunicación encubierta.

Ahora bien, como Hombres, decimos: “Mujer malvada, inmoral, y manipulativa! Aprende hacer lo correcto, decir una cosa y hacer otra es hipocresía!” , lo que por supuesto no es más que nuestra naturaleza racional tratando de exponer la comunicación encubierta de la mujer. Apelar a la moralidad, eso sí que la cambiará… pero no. Esto es por qué la mujeres saben instintivamente que su sexualidad es su primera y mejor herramienta, y la comunicación encubierta es la mejor manera de utilizarla. Apelar a la moral solo trabaja en su favor, ya que lo único que tendrá que hacer es estar de acuerdo con la opinión de su Hombre, y el de repente cree que “se está acercando a ella”. Como Hombres, hemos sido tan condicionados por la “Mística Femenina” a esperar que una mujer sea engañosa, que cuando ella de repente se cambia al estilo comunicacional masculino nuestro, y está de acuerdo con nosotros, parece que tuvo una revelación, o un momento de claridad. “Wow, ella sí que es especial, de gran calidad, parece que ella si entiende”. Claro, hasta que le convenga. Cuando ya no, siempre tendrá la “Mística Femenina” para explicar todo.

Te has encontrado alguna vez en  una situación social, una fiesta por ejemplo, con una novia, o alguna chica con que estás saliendo, y de repente, de la nada te dice “ooh, viste esa mirada fea que me dio esa perra?!” Tú estabas ahí mismo, viste a la chica de la que está hablando, y no te diste cuenta de nada. La preferencia femenina por la comunicación encubierta puede demostrarse desde los cinco años. Prefieren pelear en el ámbito psicológico, mientras los chicos pelean en el ámbito físico. Dentro de su grupo, las niñas buscan dominar a través de la amenaza de la exclusión del grupo. “No seré más tu amiga si…” es igual de amenazante para una niña que “Te daré un combo en el hocico” lo es para un niño. Esta dinámica se vuelve mucho más compleja cuando las chicas entran a la pubertad y adolescencia, y luego a la adultez, sin embargo siguen usando el mismo combate psicológico. Su manera de usar indirectas, lenguaje corporal, apariencias, gestos, etc, transmite mucha más información que nuestra manera de comunicación franca y directa. Puede que a nosotros nos parezca más eficiente, pero nuestro método no es para satisfacer el mismo objetivo.

Las mujeres disfrutan la comunicación misma más que la información que se está transfiriendo. Lo importante es la comunicación, no el problema por resolver. Cuando un tipo le provee con todo de una sola vez, la mística desaparece, y el deja de ser un desafío. Por que debería seguir interesada ella? Eso es así, pero la razón por la que la intriga desapareció es por qué ya no hay potencial para estimular su necesidad de comunicación o su imaginación.

Finalmente, quisiera añadir, que las mujeres usan comunicación directa, cuando sirve sus objetivos. Cuando una mujer dice algo de una forma que no deja margen para la malinterpretación, puedes estar seguro de que ha llegado a ese punto o bien por miedo o por simple frustración, cuando sus métodos encubiertos ya dejaron de funcionar. “Por qué no somos amigos mejor?” es un rechazo indirecto, “Apártate asqueroso!” es un rechazo directo. Cuando una mujer opta por lo directo, es por qué ya se le acabaron las ideas indirectas. Este es un ejemplo fácil, pero cuando una mujer te llora, te grita, o te da un ultimátum, es por qué se siente impotente al punto de tener que usar tu manera de comunicarte.

De la misma forma, hombres también pueden ser maestros en la comunicación encubierta. Políticos, generales militares, hombres de negocio, vendedores por cierto y por supuesto los grandes donjuanes todos usan comunicación indirecta para lograr sus objetivos. No es correcto ver esto como una cuestión de ser honesto o inmoral. Es un medio para un fin, igual que la comunicación directa es un medio para un fin, y ese fin, ya sea decidido por hombre o mujer, es lo que es –  o no es ético.

Artículo de Rollo Tomassi, The Rational Male