Artículo de Rollo Tomassi, The Rational Male
(Se vendrá varias veces en este artículo, y artículos futuros la expresión inglesa “game”, difícil de traducir al castellano. Es un concepto que depende del contexto, pero en general se refiere a la habilidad social que hace que alguien logre sus objetivos en situaciones sociales, y especialmente en relación a las mujeres. Se usa mucho como sinónimo de seducción, saber como crear atracción, ligar, tener conversaciones entretenidas y obtener sexo, ya sea para una noche, o para una relación. Cuando se habla de “relationship game”, osea “game de relaciones”, se trata de la manera de manejar una relación de largo plazo satisfactoriamente, manteniendo la atracción, la dominancia, y la chispa sexual. En este artículo se usa en ambos sentidos, el “game” de soltero, y “game” de un hombre casado – El Cantinero)
Normalmente no cito a Athol Kay en el Rational Male, pero tengo que felicitarlo por su reciente artículo “How Walkaway Wives Run a Dirty MAP”. Tiene muchas cosas interesantes el artículo, y como ya es usual, Athol aborda sus observaciones desde la perspectiva del hombre casado, con poca experiencia como hombre soltero, pero algunos puntos fundamentales del “Game” realmente sobresalen brillantemente. Primero que todo “Game” de las relaciones (o Game de matrimonio) varía mucho en sus aplicaciones comparándolo con el “Game” usado en la vida sexual del hombre soltero, pero los principios fundamentales siguen siendo los mismos – igual que las trampas – solo que los riesgos son mayores y los premios insignificantes en comparación.
Como ya lo he dicho antes, habiendo tenido la experiencia de los altibajos de la vida sexual del soltero igual que de la vida sexual del hombre casado, honestamente puedo decir que encontré necesario más que nunca la aplicación de “Game” en el contexto del matrimonio. También he escrito muchísimo sobre la proposición del matrimonio que contiene sólo-riesgos para los hombres, y la inhabilidad de apreciar que tienen las mujeres hacia el sacrificio de los hombres al comprometerse al matrimonio. Así que debería ser obvio que bajo estas condiciones si un hombre decide optar por el estilo de vida del matrimonio, la única condición aceptable es que sea en los términos y el marco impuestos por él. Y esto, caballeros, significa no solamente un compromiso con el “Game”, sino un entendimiento e internalización de un “Game” mucho más fuerte que lo que sería necesario para el hombre soltero.
Riesgos mayores significan menor margen de error
En tu “Game” de vida sexual de soltero, tenías la habilidad de jugar a varias puntas, botar las mujeres que no te producían dividendos, y disfrutar no-exclusivamente las que sí. Aunque puede que duela perder una chica particular por un “Game” defectuoso, o perder la oportunidad de conocer una mujer por una movida mal pensada, el riesgo no es comparable con el riesgo de no tener el “Game” de largo plazo necesario para competir con la hipergamia de una mujer en el contexto de un matrimonio. Botar una chica (o ser botado) cuando uno es soltero puede causar dolor emocional en algunos, pero el declive de un matrimonio y las consecuencias financieras, familiares y emocionales de la falta de “Game” en el matrimonio es un castigo infinitamente mayor que las lágrimas de un soltero que acaba de terminar con una chica que quería. Tener “Game” apropiado significa mucho más que hacer que tu mujer te folle con más regularidad después de la luna de miel.
Muchos hombres responderán que el matrimonio no vale tanto como para contextualizar tanto el “Game”, y tendrían razón. Es puro riesgo con muy poco premio / apreciación y las obligaciones son muy duras. Más que eso, hay todo un contingente de hombres que van a decir que es imposible perpetuar el “Game” sólido necesario para mitigar la hipergamia femenina indefinidamente, y también tendrían razón, si el “Game” fuese un acto constante para ellos que tendrían que perpetuar para siempre. Otros hombres se enojan por la sugerencia de que necesitarán aplicar “Game” a sus mujeres potenciales. “Ella debería amarme por quien soy!” Ellos esperan poder dejar el “Game”, relajarse y ser ellos mismos, solo para que sus mujeres los vayan convirtiendo progresivamente en un ser ideal imaginario, que no es el hombre que realmente les da “cosquillitas” en su vagina. Después se dan cuenta que sus mujeres los querían por lo que eran antes.
(…)
Uno de los puntos que me llamó la atención en el artículo de Athol:
Cuando las líneas de comunicación entre tu mujer y tú están quebradas, no recibirás un mensaje que diga que las líneas de comunicación están quebradas. Eso es lo que significa, que las líneas de comunicación estén quebradas. Cuando ella “se salió” del matrimonio, no te va a decir por qué se salió del matrimonio. Eso es lo que salirse del matrimonio significa.
Me es difícil controlar mi risa cada vez que escucho sin querer a algún pobre perdedor balbucear el discurso de Matrix sobre como “las buenas relaciones se tratan de la buena comunicación entre tú y tu novia/esposa.” Cuando esto viene de un soltero, le puedo excusar parcialmente por su falta de experiencia práctica, pero cuando viene de un hombre casado es una evidencia de la totalidad de su condicionamiento. La mayoría de los hombres que te dirán esto están repitiendo lo que sus novias siempre les dijeron sobre que es la clave de una buena relación, pero como todo lo femenino, siempre hay un objetivo oculto debajo de la capa de verdades aforísticas que ellas se venden a sí mismas.
Hace unos meses estuve en un evento de licores y una de mis chicas promotoras me cuenta sobre sus “problemas con hombres” con un “novio necesitado”, obviamente en el lado perdedor de un imbalance de valor de mercado sexual.
“Es tan frustrante Rollo, por qué no entienden simplemente los hombres?”
Con un pequeño gesto sexy de su nariz y un movimiento de sus tetas esta chica me ha revelado una de las complejidades más frustrantes de la comunicación entre los géneros – las mujeres quieren que los hombres simplemente entiendan.
Simplemente Entiende
Del artículo Female Dating Advice (Consejo Femenino de Relaciones):
El hombre que tiene la capacidad de enfrentar el desafío de una mujer con una confianza que implica que ella es la que tiene que ser digna de su aceptación, y no al revés, es un Hombre por quien vale la pena competir. Esencialmente el fenómeno de los “consejos de mujer”, “palabra de mujer” son una “prueba de choque” en una escala de sociedad. E incluso tu madre y tu hermana están involucradas, esperando que “simplemente entiendas”; que entiendas el mensaje y veas el desafío por lo que realmente es, sin que te lo tengan que decir abiertamente.
Ella quiere que tú lo entiendas por tu propia cuenta, sin que te tengan que decir cómo. La iniciativa y experiencia necesaria para poder haber desarrollado este entendimiento hacen que seas un Hombre por el quien vale la pena competir. Las mujeres detestan al hombre al que hay que decirle que sea dominante. Tener que decirle esto abiertamente a un hombre le quita toda la credibilidad como hombre dominante. El hombre que ella quiere follar es dominante por qué “es la manera que él es”, en vez de que alguien se le haya dicho.
Observar un proceso altera el proceso. Esta es la raíz de toda prueba de choque jamás concebida por una mujer. Si la masculinidad tiene que explicarse a un hombre, no es para ella.
En el ejemplo de mis promotoras vimos la paradoja de “simplemente entiende” desde la perspectiva del hombre soltero, y en el caso de Athol desde la perspectiva del hombre casado. Muchos hombres se quejan que odian tener que leer pensamientos y que las mujeres deberían comunicar lo que quieren abierta y directamente – como lo haría un hombre razonable. El problema es que al hacer esto cambia la dinámica por la hipergamia. Como ya lo he dicho muchas veces, las mujeres dicen que quieren la verdad, pero nunca quieren que quede a la vista totalmente. La hipergamia no negocia y no tiembla la mano al cortar cabezas.
Por esto es que la frase de moda “la comunicación es todo” es responsable por el fallecimiento de más relaciones de las que jamás alguien se atrevería a reconocer. No es el hecho que te comuniques, se trata de qué es lo que comunicas y cómo lo comunicas. He aconsejado a muchísimos hombres que lloraban desde lo más profundo de sus almas, diciendo “SI SOLAMENTE ELLA ME DIRIA QUE TENGO QUE HACER PARA QUE ME QUIERA, LO HARÍA!”, sin darse cuenta, de que el hecho de que verbalicen este deseo abiertamente, y su creencia en una comunicación abierta, racional es la cosa más importante que está matando (o ya mató) el deseo de su mujer por él.
Como lo he escrito miles de veces, una verdad cardinal del universo es que el deseo verdadero no es negociable. Al momento que le digas a tu esposa o novia, que cambiarás un comportamiento, una actitud o creencia o cualquier compromiso a cambio de su deseo por ti, fundamentalmente cambias su deseo orgánico a obligación. Lo que ella quiere, lo que su hipergamia quiere confirmar, nunca es explicable, solo es demostrable. Si ella desea que tú seas dominante, el hecho que ella te lo diga automáticamente niega la legitimidad y la validez de tu nuevo comportamiento. De nuevo, observar un proceso cambia el proceso – en un nivel límbico fundamental su hipergamia innata es consciente de esta verdad.
Quiere un hombre que sabe que tiene que ser dominante con ella (…).
Ya lo he escrito mil veces, que una verdad cardenal del universo es, que el deseo verdadero no es negociable. En el momento que le digas a tu esposa o novia, que cambiarás algún comportamiento o actitud a cambio de su deseo, fundamentalmente estás transformando su deseo orgánico en obligación. Lo que ella quiere (…), no puede explicarse, solo puede ser demostrado. Si ella desea que seas más dominante, el hecho que ella te lo diga, le resta validez y honestidad a tu transformación. Nuevamente, el observar un proceso hace que el mismo cambie – en un nivel de consciencia límbica, su hipergamia innata está consciente de esta verdad.
Ella quiere un hombre que sepa que tiene que ser dominante con ella, esa es la confirmación de su hipergamia.
